La lectura de Eugenia Guerra nos habla acerca de que la emisión de cualquier mensaje requiere de la organización de signos los cuales se dividen en lógicos y expresivos, cuyo uso implica la utilización de un código. Todo acto de comunicación integra 6 elementos: emisor, mensaje, receptor, contacto, referente y código. La transmisión del mensaje requiere un medio que pondrá en contacto al emisor y al receptor. Roman Jakobson define 6 funciones lingüísticas:
1. FUNCIÓN REFERENCIAL: define la relación del mensaje con el objeto, proporciona información real y remite al carácter denotativo del mensaje.
2. FUNCIÓN EMOTIVA: prevalece donde el emisor transmite sus puntos de vista, sentimientos y emociones acerca del referente.
3. FUNCIÓN ESTÉTICA: el mensaje es el elemento principal, el mensaje es un medio de expresión, se encuentra particularmente en las artes.
4. FUNCIÓN CONATIVA: su función es obtener una reacción del receptor.
5. FUNCIÓN FÁTICA: consiste en afirmar, mantener o detener la comunicación, su papel más importante esta dentro de la relación de grupo, donde es más importante la prolongación de la comunicación, que la comunicación misma.
6. FUNCIÓN METALINGUISTICA: se haya detrás de todo mensaje, remite al receptor al código utilizado por el emisor, asegurando esto la compresión del mensaje.
En la lectura de Sexe, también se habla de las funciones del lenguaje según Jackobson, sólo que le cambia el nombre a la estética por poética. El autor se propuso dar cuenta de la dimensión lingüística del texto poético, el sentido de la palabra poético a todo aquello que hace poesía en un texto; la dimensión artística, el plus de placer del texto literario en general. Se establecen 6 funciones:
1. FUNCIÓN REFERENCIAL: es la relación entre el mensaje y el referente, todas las relaciones conceptuales de contenido.
2. FUNCIÓN EMOTIVA: es la relación entre el emisor y el mensaje, ese mensaje estará impregnado de nuestras actitudes, preconceptos, visiones del mundo y nuestra subjetividad.
3. FUNCIÓN POÉTICA: se define como la relación del mensaje consigo mismo, es también la que nos hace aparecer como más lógicos o naturales.
4. FUNCIÓN APELATIVA: también llamada conativa, define la relación entre el mensaje y el receptor, el emisor dirige su mensaje al receptor. Las funciones del lenguaje son funciones de la emisión. La relación será conativa cuando el emisor apela al receptor, pero el receptor es considerado pasivo.
5. FUNCIÓN FÁTICA: inicia y mantiene o termina una comunicación, son signos que sirven para ver si el circuito funciona.
6. FUNCIÓN METALINGUISTICA: es la función entre el mensaje y el código. Tiene como objeto definir los signos que pudieron no ser entendidos por el receptor.
La diferencia entre la lectura de Sexe y la de Eugenia Guerra, es que Sexe va más allá y nos presenta otra clasificación de las funciones del cartel, hecha por Norberto Chaves, en las cuales se propone:
1. CONTACTO: es la capacidad del mensaje para captar la atención y permanecer en la memoria.
2. INFORMACIÓN: es la capacidad del mensaje para aludir a las nociones que intenta transmitir.
3. PERSUASIÓN: es la capacidad del mensaje para producir en el receptor efectos posteriores a la propia comunicación, modificar su conducta, hábitos etc; es decir, seducirlo.
4. IDENTIFICACIÓN: es la capacidad del mensaje para hacer que todo o una parte significativa de él quede pegada en la relación emisor-receptor.
5. CONVENCIONALIDAD: es la capacidad del mensaje de hacer un uso correcto de los códigos, con las formas de la relación entre el texto y la imagen.
6. ESTÉTICA: es la capacidad del mensaje para constituir un hecho visual capaz de agradar a los receptores y hacer que sea aceptado.
Al final, las funciones mencionadas por Jackobson, y las de Chaves, son esencialmente las mismas sólo que dichas con diferente nombre (Contacto-Fática, Información-Referencial, Persuasión-Conativa, Identificación-Expresiva, Convencionalidad-Metalingüística, Estética-Poética).
Sexe nos responde unas preguntas que son útiles para la comunicación. Nos dice que para comunicar lo que uno desea, es necesario primero saber a quién va dirigido el mensaje, el target como lo llaman los comunicólogos, el cual no se adapta a nosotros sino al contrario, nosotros debemos de adaptarnos a él. Al definir eso, vamos a obtener el código que se debe utilizar dependiendo el tipo de receptor; después se define el discurso que se basa en lo que queremos informarle al destinatario, lo que queremos que sepa.
El discurso tiene 2 partes, una objetiva que es lo que se quiere decir, los datos concretos, y la otra es la subjetiva, que es más emocional, lo que se sugiere. Se pueden trazar estrategias comunicacionales, en base a los objetivos que se deseen, y se maneja según ciertas cuestiones como la diversidad de significados de una imagen, la cual puede “relevarse” con un texto para destacar uno de los tantos significados, o que se le puede atribuir el que culturalmente es obvio.